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Theresa May: “Nuestra profunda e histórica relación constitucional con las islas no cambiará como consecuencia del Brexit”

La primer ministra de Reino Unido se reunirá con Mauricio Macri este viernes, antes del inicio de la Cumbre de Líderes

En el medio de su batalla por el Brexit y cuando el reino está dispuesto a comerciar con todos los países del mundo, la premier británica Theresa May aterrizará este jueves en Buenos Aires para uno de los G20 más conflictivos. Su llegada es histórica: será la primera ministra británica tras la Guerra de Malvinas que pisará Buenos Aires y se reunirá con el presidente Mauricio Macri para discutir una relación bilateral pragmática y amigable, más allá de sus diferencias sobre la soberanía de las islas.

“Yo diría que argentinos, británicos e isleños se beneficiantodos cuando el Reino Unido y la Argentina trabajan en conjunto”, dijo Theresa May a Clarín en exclusiva, en un cuestionario que respondió desde Downing St por escrito. “Vemos a Argentina como un socio clave”, aclaró.

Agotada tras el largo combate por el divorcio europeo y la guerra civil en su partido conservador, sin mostrar sus emociones hasta ser apodada “Maybot”, está hija de un vicario, geógrafa de la Universidad de Oxford, ex ministra del Interior y con una pasión por la moda, Vogue y los zapatos excéntricos, cree que el divorcio europeo podrá generar “vínculos más cercanos entre los isleños y América Latina”.

“Nuestra profunda e histórica relación constitucional con las Islas no cambiará como consecuencia del Brexit. Como ya dejé en claro, vamos a negociar un acuerdo para toda la familia británica, incluidas las Islas Falkland y los territorios de ultramar del Reino Unido. Tenemos contactos frecuentes con las Islas Falkland en múltiples niveles, y vamos a seguir tomando en consideración sus prioridades a lo largo del proceso de salida de la UE”, expresó.

-Usted será la segunda Primera Ministra en funciones que visita la Argentina después de la guerra del Atlántico Sur. ¿Qué significa esto en términos políticos y qué sentimientos le genera? 

-Me complace ser la primera Premier británica en visitar su hermosa capital, la Ciudad de Buenos Aires. Este es solo el hito más reciente en un camino que muestra un fortalecimiento de las relaciones entre el Reino Unido y la Argentina. Vemos a la Argentina como un socio clave. El comunicado conjunto que el ministro de la Cancillería Británica, Sir Alan Duncan, acordó en 2016 sentó las bases de una mayor cooperación, en una gran diversidad de áreas. Y se han registrado intercambios realmente positivos entre nosotros. Entre los cuales figuran la primera visita en 25 años de un canciller británico a la Argentina, ocurrida este año, y la visita del jefe de Gabinete Marcos Peña al Reino Unido el pasado junio, ocasión en que tuve el placer de recibirlo en Downing Street. Con respecto a las Falkland, lo que me complace es que la Argentina y el Reino Unido comparten un enfoque maduro. Y que, si bien discrepamos en el tema, esto no nos impide trabajar juntos en las áreas donde tenemos prioridades compartidas. Como, por ejemplo, combatir el uso de armas químicas o abordar el problema del cambio climático. Yo diría que argentinos, británicos e isleños se benefician todos cuando el Reino Unido y la Argentina trabajan en conjunto. Creo que una particular muestra de ello es el anuncio realizado esta semana de un nuevo servicio aéreo entre San Pablo y las Islas Falkland, que incluye escalas en Córdoba. Como dijeron los miembros de la Asamblea Legislativa de las Falkland, esto fortalecerá las conexiones de las Islas con el mundo, contribuirá a su crecimiento económico y desarrollo, y traerá enormes beneficios sociales a la comunidad isleña. Y también beneficiará económicamente a la región.

-Una de las características del Brexit es que el Reino Unido se abre al comercio, pero se cierra a la inmigración. ¿Cómo conciliarán esta fórmula con la postura de sus futuros socios, quienes pedirán libre circulación, y qué actitud adoptarán para con la Argentina, que es un país de inmigrantes?

-No concuerdo con la idea de que vamos a cerrarnos a la inmigración. El Reino Unido es un país que valora el aporte realizado por la inmigración a la sociedad y a la economía durante largo años. En este sentido, somos muy similares a la Argentina. Y en un futuro, cuando estemos fuera de la UE, la inmigración seguirá constituyendo un aporte positivo para nuestra vida nacional. Lo que preocupaba a mucha gente que votó por salir de la UE era el libre tránsito, y ellos querían que el Reino Unido volviera a tomar el control de sus fronteras. Como gobierno, vamos a cumplir con esto y vamos a establecer un sistema de inmigración, construido sobre la base del talento y la capacidad que las personas tengan para ofrecer, y no de su lugar de origen.

-¿Qué posición adoptarán los habitantes de las Islas Falkland/Malvinas después del acuerdo del Brexit? A ellos les preocupa lo que pueda suceder después del Brexit con las tarifas, las exportaciones, la pesca, los vínculos con Europa y el resto de América Latina. 

-El Gobierno británico mantiene su firme compromiso de asegurar la prosperidad y el desarrollo económico de largo plazo de las Islas Falkland, así como el de los demás territorios de ultramar. Esto obviamente incluye ayudar a las Islas Falkland a desarrollar vínculos más estrechos con América Latina. En consecuencia nos sentimos muy complacidos por el anuncio de un servicio aéreo adicional entre San Pablo y las Falkland. Y desde luego vamos a seguir apoyando la cooperación entre las Islas Falkland y la Argentina en áreas como ciencia y pesca. Nuestra profunda e histórica relación constitucional con las Islas no cambiará como consecuencia del Brexit. Como ya dejé en claro, vamos a negociar un acuerdo para toda la familia británica, incluidas las Islas Falkland y los territorios de ultramar del Reino Unido. Tenemos contactos frecuentes con las Islas Falkland en múltiples niveles, y vamos a seguir tomando en consideración sus prioridades a lo largo del proceso de salida de la UE. Nuestra salida de la Unión Europea nos permitirá fortalecer nuestras relaciones con todo el mundo. Creo que esto traerá mayores oportunidades a las Islas Falkland tanto como al Reino Unido, y que nos permitirá construir un nuevo y próspero futuro.

-Con este nuevo enfoque pragmático entre los dos países, ¿se facilitará la relación entre los isleños y la Argentina? ¿Tratarán ustedes de desarrollar medidas generadoras de confianza mutua, como el nuevo vuelo a las Islas que ahora tiene escala en Córdoba?

-El segundo vuelo que se anunció esta semana es una excelente noticia. Va a fortalecer los contactos y a generar oportunidades en ambos lados. Todos se benefician cuando el Reino Unido y la Argentina trabajan juntos. Pero está claro que también comprendemos los aspectos sensibles de la relación, que son el motivo por el cual trabajamos de manera asociada con los habitantes de las Islas Falkland. Al igual que el resto de nuestros territorios de ultramar, ellos tienen el derecho de determinar su propio futuro y la forma en que se vinculan con sus vecinos.

-¿Le interesa al Reino Unido un acuerdo de libre comercio con la Argentina?

-Una vez que salga de la Unión Europea por primera vez en cuatro décadas, el Reino Unido tendrá una política comercial independiente. Queremos comerciar en todos los rincones del mundo, y los países también quieren comerciar con nosotros. En este momento, la UE y el Mercosur están negociando un acuerdo y me complacen los avances que la Comisión Europea ha logrado hasta la fecha. Vamos a seguir apoyándolos en su búsqueda de un acuerdo. Naturalmente, el Reino Unido vería con agrado entrar en conversaciones en el debido momento con el Mercosur, acerca de cómo mejorar el comercio bilateral y capitalizar oportunidades en el futuro.

-¿Existe interés del Reino Unido de invertir en la Argentina?

-La Argentina tiene uno de los sectores agrícolas más productivos del mundo, además de importantes reservas minerales y de gas. Las empresas británicas pueden ayudar con el desarrollo de estos recursos, así como con la infraestructura requerida para que estos productos lleguen a los mercados. Por ejemplo, tenemos una cantidad de empresas energéticas británicas, grandes y pequeñas, que ya están trabajando en el terreno para desarrollar las distintas fuentes de energía de la Argentina. Entre ellas figuran desde grandes empresas, como BP o Shell, hasta operadoras especializadas, como Phoenix Global Resources o President Petroleum. De igual manera, en el área de la infraestructura asociada, una cantidad de empresas británicas ofrece servicios de primera línea en la Argentina, entre ellas BT, Turner & Townsend, y Vodafone. El sector británico de servicios financieros -por ejemplo, HSBC, Standard Chartered, y Schroders- también está presente en la Argentina apoyando el financiamiento de estos proyectos y, en el área de seguros, reduciendo los costos de estos proyectos y dando lugar a innovadores planes de financiamiento, entre ellos las asociaciones público-privadas que se utilizarán para ampliar la infraestructura argentina. La Argentina también posee una fuerza de trabajo altamente calificada y con dominio de idioma inglés, que es la razón por la cual el British Council ha ubicado su centro de enseñanza remota regional en Buenos Aires, trayendo a la Argentina los beneficios de su calificada dotación de trabajo.

-El Brexit tiene un fuerte componente de nostalgia imperial. ¿Sufrirán un golpe los británicos cuando descubran que hoy día tienen que comerciar en un mundo muy distinto?

-No creo que el Brexit deba ser caracterizado de esa manera. La gente lo votó por una cantidad de razones. El Reino Unido ya es una nación comercial global. Somos una de las economías más grandes y más exitosas del mundo. Tenemos una fuerza de trabajo calificada y una economía bien regulada y con bajo nivel de impuestos. Albergamos algunas de las mejores universidades del mundo. Nuestra capacidad de investigación y desarrollo es de avanzada y nuestras instituciones financieras están entre las más destacadas del mundo. Estamos en la zona horaria justa para comerciar con Asia a la mañana y con los Estados Unidos a la tarde, y obviamente hablamos inglés, que es el idioma de los negocios a escala mundial. En 2017, registramos el nivel más alto de nuestra historia de proyectos de inversión extranjera directa en el país. Vemos al Brexit como una oportunidad; oportunidad que estamos decididos a aprovechar al máximo.

-¿Cuán difícil le ha resultado negociar este Brexit, después de haber declarado públicamente su preferencia personal por permanecer en la UE?

-No lo veo de esa manera. Nosotros sometimos la cuestión a la decisión de la población británica y yo creo en el deber de cumplir con la decisión. Mi función es cumplir con el resultado del referéndum de un modo que proteja el empleo y la prosperidad. Y eso es exactamente lo que estoy haciendo. La población británica desea un buen acuerdo, que cumpla con lo votado y nos permita volver a consolidarnos como país.

-El G20 tendrá lugar en un período en que el mundo está más dividido que nunca por la lucha entre proteccionismo y multilateralismo, con populismo en el medio. ¿De qué lado se ubica el Reino Unido?

-Como dije en mi discurso frente a la Asamblea General en septiembre, es fundamental que mostremos a través de nuestros actos de qué forma Estados fuertes y responsables, con economías abiertas y sociedades inclusivas, podemos cooperar para brindar seguridad y prosperidad a todos nuestros pueblos. El Reino Unido mantiene el firme compromiso de defender el sistema internacional basado en normas. Como también dije en la ONU, quienes creemos en sociedades inclusivas y economías abiertas tenemos el deber de dar respuesta: aprender las lecciones del pasado, resolver las inquietudes de la gente, con medidas concretas en lugar de seductoras promesas, y renovar nuestra confianza en las ideas y los valores que han sido tan beneficiosos para tantas personas durante tanto tiempo.

-¿Cree usted que en el G20 llegarán a un consenso que permita resolver los múltiples conflictos desatados por los aranceles que impusieron los Estados Unidos?

-No voy a adelantarme a las conversaciones que podamos tener en el marco del G20. Pero lo que sí he dejado en claro es que una guerra comercial destructiva, con una espiral arancelaria, no sirve a los intereses de nadie. No obstante, tenemos que ser honestos a la hora de identificar los problemas y esforzarnos más por trabajar juntos para resolverlos. El G20 es el foro adecuado para hacerlo, y felicito al Presidente Macri por su liderazgo en este ámbito.

Fuente: Clarín

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